4 Meses, 3 semanas, 2 días.
February 10th, 2010
Al igual que la protagonista de 4 Meses, nosotros también sufrimos un aborto en tiempos difíciles. Pajares y Estesos varios fueron fetos nonatos de una libertad cinematográfica atragantada tras “cincuenta años de paz”, que decían (sic). Hoy miramos desde nuestros festivales de cine con ojos condescendientes de hermano mayor hacia, por ejemplo, Rumanía. Como las películas de Ízaro Films, los Cuentos de la edad de oro de Cristian Mungiu, a los que pertenece 4 Meses, son narrados dejando ver la tramoya política, pero sin centrar el objetivo en ella. Entre las grietas de la dramática historia de un aborto ilegal se cuelan taimadas referencias al régimen de Ceauşescu transmitiendo el descontento en una lógica de: si hago sufrir a los personajes y al espectador con ellos, éste último asociará el estómago revuelto al salir del cine al momento histórico. Clockwork Orange, vamos. Preguntas: ¿Funciona ese proceso?. ¿Era necesario el primer plano del feto?. ¿Son creíbles las maniqueas conversaciones en la cena de cumpleaños?. Mi respuesta es no a todo. Si desnudamos la cinta de alegorías y conciencias habríamos estado a la altura de un Haneke, sin embargo se admiten ciertos males menores en un cine de transición que comienza a reescribir su propia memoria histórica. Al fin y al cabo, Alfredo Landa tampoco se ligó nunca a ninguna sueca, en realidad.

Deja una respuesta.